
El triple, el fidedigno compañero de viaje del Azulmarino en la Liga Femenina Challenge
abril 2025
El Azulmarino metamorfosea su rendimiento cuando las experiencias en la línea del 6,75 son beneficiosas. El cuadro dirigido por Pepe Vázquez promedia un 32,6% en los tiros de tres puntos, segunda mejor marca de la Liga Femenina Challenge, idénticos registros que el Unicaja Mijas. La Salle Melilla, con un 33,7% de efectividad, es el mejor conjunto en este apartado tan relevante. En el caso del bloque isleño, la productividad en este aspecto adquiere un valor muy destacable.
La presencia en la plantilla de dos baluartes en la pintura como son Sofia da Silva y Gedna Capel obliga a las contrincantes a colapsar la zona en muchas situaciones. El alto nivel de las interiores del equipo y su capacidad para atraer a las ayudas rivales suscita el especial interés, que ya de por sí es muy importante, de transformar la herramienta del triple en una fortaleza. En el grupo hay diversos casos en los que este instrumento logra elevar al Azulmarino a otra dimensión.
La posición de base en la escuadra palmesana está cubierta a la perfección por Marina Aviñoa y Roselis Silva. Ambas jugadoras destacan por su especial habilidad de distribución de juego y por su destreza para superar rivales en el uno contra uno. Aviñoa posee un 36% de éxito en el triple y Roselis Silva un 39,3. Esta circunstancia provoca que las organizadoras del batallón balear sean más difíciles de auspiciar. La trascendencia de que las bases del Azulmarino tengan en su repertorio la posibilidad de castigar al adversario en la faceta triplista es importante.
Las especialistas en esta vertiente son indispensables en un equipo, esas jugadoras con la aptitud de armar el lanzamiento desde cualquier rincón de la pista. Kristina Rakovic, Nogaye Lo y Jihyun Park superan el 40% de acierto desde más allá del arco. La oportunidad de poder contar con tres jugadoras con un volumen tan elevado de tiros de tres con estos porcentajes es una facultad extraordinaria.